
Cómo Hacer un Análisis de Riesgo Laboral Paso a Paso
El análisis de riesgo laboral es la herramienta más importante de cualquier sistema de seguridad y salud en el trabajo. Sin él, las medidas preventivas se toman a ciegas: se compran equipos de protección que no corresponden, se capacita en temas que no son prioritarios y se dejan sin atender los peligros que realmente pueden causar un accidente grave.
En México, varias Normas Oficiales Mexicanas de la STPS exigen análisis de riesgos específicos, y la NOM-030-STPS-2009 pide un diagnóstico integral de seguridad y salud en el trabajo. Además, es la base para seleccionar el equipo de protección personal conforme a la NOM-017-STPS-2024.
En este artículo te explicamos, paso a paso, cómo realizar un análisis de riesgo laboral práctico y útil en tu centro de trabajo.
¿Qué es un análisis de riesgo laboral?
Es un proceso sistemático para identificar los peligros presentes en las actividades de trabajo, evaluar la magnitud de los riesgos que generan y definir las medidas de control necesarias para eliminarlos o reducirlos a un nivel aceptable.
Conviene distinguir dos conceptos. Un peligro es una fuente con potencial de causar daño, como una máquina con partes móviles, una sustancia tóxica o una superficie elevada. Un riesgo es la combinación de la probabilidad de que ese daño ocurra y la severidad de sus consecuencias.
¿Por qué es obligatorio y necesario?
La normatividad mexicana exige análisis de riesgos en diversos temas: maquinaria y equipo, trabajos en altura, espacios confinados, sustancias químicas, electricidad, soldadura y equipo de protección personal, entre otros. Más allá del cumplimiento, un buen análisis permite:
- Prevenir accidentes y enfermedades de trabajo
- Priorizar inversiones en seguridad
- Seleccionar correctamente el equipo de protección personal
- Definir necesidades de capacitación
- Demostrar diligencia ante inspecciones de la autoridad
Paso 1: Define el alcance y el equipo de trabajo
Determina qué áreas, procesos o actividades vas a analizar. Integra un equipo multidisciplinario con personal de seguridad, supervisores, trabajadores con experiencia en la tarea y, cuando aplique, personal de mantenimiento. Los trabajadores que realizan la actividad conocen detalles que no aparecen en ningún procedimiento.
Paso 2: Divide el trabajo en actividades y tareas
Elabora una lista de los puestos y de las tareas que realiza cada uno, incluyendo las actividades rutinarias y no rutinarias, como mantenimiento, limpieza, arranques y paros. Para tareas complejas, divídelas en pasos secuenciales.
Paso 3: Identifica los peligros
Para cada tarea, pregúntate qué podría causar daño. Utiliza varias fuentes de información:
- Recorridos de observación en el área
- Entrevistas con los trabajadores
- Hojas de datos de seguridad de las sustancias
- Manuales de fabricantes de maquinaria
- Registros de accidentes, incidentes y enfermedades
- Resultados de estudios ambientales, como ruido o iluminación
Tipos de peligros a considerar
- Mecánicos: atrapamientos, cortes, golpes, proyección de partículas
- Eléctricos: contacto directo o indirecto, arco eléctrico
- Químicos: inhalación, contacto, incendio o explosión
- Físicos: ruido, vibraciones, temperaturas extremas, radiaciones
- Ergonómicos: posturas forzadas, levantamiento de cargas, movimientos repetitivos
- Psicosociales: cargas excesivas, jornadas prolongadas, violencia laboral
- Locativos: caídas al mismo nivel o de altura, superficies inestables
Un buen recurso en este paso es preguntar a los trabajadores qué casi accidentes han vivido. Muchas veces los peligros más serios no están en los registros porque nunca causaron lesiones, pero los operadores los conocen de sobra. También revisa las condiciones fuera del horario normal, como turnos nocturnos, fines de semana o temporadas de alta demanda, cuando cambian las condiciones y el personal.
Paso 4: Evalúa los riesgos
Para cada peligro identificado, estima la probabilidad de que ocurra el daño y la severidad de las consecuencias. Una matriz de riesgos es la herramienta más común: cruza ambos factores para obtener un nivel de riesgo (por ejemplo, bajo, medio, alto o crítico).
Factores que influyen en la probabilidad
- Frecuencia y duración de la exposición
- Número de trabajadores expuestos
- Existencia y efectividad de controles actuales
- Historial de incidentes
Factores que influyen en la severidad
Considera el daño más probable y el peor caso razonable: desde lesiones leves hasta incapacidades permanentes o fallecimientos, así como daños a instalaciones o al entorno.
Paso 5: Define las medidas de control
Aplica la jerarquía de controles, en este orden:
- Eliminación del peligro
- Sustitución por algo menos peligroso
- Controles de ingeniería, como guardas, ventilación o aislamiento
- Controles administrativos, como procedimientos, permisos de trabajo, señalización y capacitación
- Equipo de protección personal, como última barrera
Asigna a cada medida un responsable y una fecha de cumplimiento.
Al definir controles, evalúa también el riesgo residual, es decir, el nivel de riesgo que queda después de aplicar las medidas propuestas. Si sigue siendo alto, la actividad no debe realizarse hasta contar con controles adicionales. Prioriza las acciones según el nivel de riesgo: los riesgos críticos requieren atención inmediata, mientras que los bajos pueden atenderse con controles administrativos y seguimiento periódico.
Paso 6: Documenta y comunica
Registra el análisis en un formato que incluya actividad, peligro, riesgo, nivel, controles existentes, controles propuestos, responsables y fechas. Comunica los resultados a los trabajadores expuestos y a la comisión de seguridad e higiene. El análisis no sirve si se queda en un archivo.
Paso 7: Revisa y actualiza
El análisis debe revisarse periódicamente y siempre que haya cambios en procesos, maquinaria, sustancias o instalaciones, así como después de un accidente o incidente. Verifica que las medidas de control se implementaron y que son efectivas.
Errores comunes
- Hacer el análisis desde la oficina, sin ir al área
- No involucrar a los trabajadores
- Copiar formatos genéricos de otra empresa
- Omitir las tareas no rutinarias
- Depender solo del equipo de protección personal
- No dar seguimiento a las acciones
Recuerda que el análisis de riesgo no compite con la productividad. Al contrario, al identificar fallas en los métodos de trabajo, el análisis suele revelar oportunidades de mejora en eficiencia, orden y calidad.
Conclusión
Un análisis de riesgo laboral bien hecho sigue siete pasos: definir el alcance y el equipo, dividir el trabajo en tareas, identificar peligros, evaluar riesgos, definir controles con base en la jerarquía, documentar y comunicar, y revisar periódicamente. Es la base para cumplir la normatividad de la STPS y, sobre todo, para prevenir accidentes.
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Consulta las normas de seguridad y salud en el trabajo en el sitio de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).


